
Es indudable que la historia económica de Beasain camina junto al Hierro. La fabricación del hierro tenía una tradición notable en Beasain ya desde la Edad Media. Las primeras referencias las tenemos en las conocidas ferrerías de Yarza e Igarzaolea.
Efectivamente, el motor principal de los cambios en Beasain va a ser la industria de transformación del hierro o sidero- metalúrgica. Bajo los incentivos que ejerce el tendido de la red ferroviaria, los avances tecnológicos y la necesidad de adaptarse a un nuevo mercado, se funda en Beasain la primera siderurgia moderna de la provincia en 1862. Esta primera primera factoría tenía una clara vocación siderúrgica, ya que, mediante la instalación de altos hornos de carbón vegetal, pretendía, a través del sistema indirecto de fundido, la obtención de hierro dulce, más maleable, a partir de hierro colado. Esta vocación va a confluir con la que definitivamente caracterizará a la empresa ya en el siglo XX, la construcción de materiales para ferrocarril, una producción más ligera de bienes de equipo.
Poco a poco a partir de la expansión de la misma, sin olvidar tampoco la importancia del ferrocarril, se crea un modelo de crecimiento económico y dinamización de la vida social en Beasain y su comarca, el Goierri, que va a plasmarse en todos los aspectos de la vida de la localidad: el crecimiento de la población, los cambios habidos enla misma por edades, sexo, actividad y origen, en los cambios que se producen en la estructura comercial, en las actividades sociales, asistenciales, educativas, deportivas, políticas y culturales, etc.
Fecha Última actualización: 22/01/2009